Supervisión para terapeutas: un espacio para sostener a quien sostiene

La práctica terapéutica nos invita constantemente a estar presentes, disponibles y abiertos al encuentro con el paciente. Pero también nos confronta con límites, dudas, momentos de desgaste, resonancias personales y la inevitable experiencia de no saber. Por eso, la supervisión no es solo una herramienta técnica, sino un espacio de cuidado para el propio terapeuta.
Ofrecemos un servicio de supervisión individual y grupal dirigido a terapeutas en formación o en ejercicio que deseen revisar su práctica desde una mirada fenomenológica, respetuosa y situada en el campo relacional.
Desde la perspectiva gestáltica contemporánea, entendemos la supervisión no como un espacio de corrección o evaluación, sino como una oportunidad para acompañar al terapeuta en su experiencia, explorar lo que se moviliza en la relación terapéutica y dar sentido a lo que emerge en el contacto.
¿Cuándo puede ser útil?
- Explorar lo que está ocurriendo en el vínculo entre terapeuta y consultante
- Revisar casos clínicos desde una perspectiva de campo
- Observar qué figuras internas se despiertan en ti como terapeuta
- Sostenerte emocionalmente en procesos complejos
- Cuidar tu disponibilidad, tus límites y tu salud profesional
- Dar espacio a la contratransferencia y al impacto personal del trabajo terapéutico
- Cultivar una práctica más presente, sensible y ética
